viernes, 15 de mayo de 2009

K.O

No. Me voy y no me esperes. Volveré, pero para estar como antes, para continuar siendo lo que éramos, lo que fuimos. Nos mantendremos cada uno en un extremo. Me gusta cómo eres, pero es simplemente eso, ‘gustar’ y no da a más.

Acéptalo y dame la mano en señal de que lo has entendido, dime que estas bien y olvidemos lo que nos llegamos a decir, lo que me llegaste a decir, lo que tus labios pronunciaron y mis odios esperaban oír. Que mal lo disimulaste. O quizás no lo quisiste disimular… la cuestión es que entre ambos las cosas han quedado claras. Uno siente i el otro no. Entonces la solución es sencillísima. Uno debe olvidar. Olvidar. Olvidar… y que largo el olvido a diferencia del amor. Tendrás que hacer como si nada, como si no sintieras, como si jamás hubieras sentido. Se acabó tu sentir, caducó.
¿Y quién te iba a decir que el amor tenia fecha de caducidad? Nadie, tan solo tú. Es verdad eso de que siempre se aprenden cosas nuevas. Es verdad

Mi pasado: ÉL

A veces, no sé si fui yo quien no estuvo a la altura para retenerlo junto a mi, o si el es el que se empeña en huir cada vez que el día anterior nuestros labios se rozaron. Me confunde. Pues si es la primera opción… la culpa fue mía ya que no le di lo que quería o porque le di demasiado y lo asusté…

Bueno sea como sea, la culpa forma parte de los dos, yo quizás me emocioné y di más de la cuenta, y tú hiciste que me sintiera como una chica más que habías tenido entre tus brazos. Creo que después de cada momento que nos tuvimos hemos podido comprender que eran los únicos instantes en los que nos entendíamos i que fuera de ellos, la distancia i el orgullo nos recorría todo el cuerpo, a mi por tus constantes líos de noche, y a ti por mi indiferencia ante el dolor que me causabas, a pesar de que por dentro de mi ser fuera un mar de lagrimas. Pero eso ya pasó, ya pasó… y aún sigo aquí reteniéndote en mi mente, queriéndote besar cada noche. Y tú diciendo que ya no te importo, que sudas, que tu indiferencia por mi cada día es mayor…

Voy hacer una cosa antes de irme, voy a demostrarte que te importo más de lo que crees, que a pesar de que tus labios digan una cosa tu mente los contradice. Voy hacer que me desees, al menos cuando me veas… Luego me iré y juro que te dejaré hacer tu vida, deseándote lo mejor, pero de mientras yo le pondré fin a mi misión, besándote por última vez… por última vez.

Soledat.

No et vull, però m’envaeixes. Noto la teva presència.

Ets invisible i transparent, ni tan sols puc veure’t, només sentir-te dins meu. Odio quan arribes sense avisar, quan em separes d’aquest món i em portes en la més pura foscor, aquella foscor que només em dona records, records d’un passat, un passat dolorós.

Ets cruel i insensible, m’aïlles de la realitat, controles els meus pensaments, t’apoderes de les meves emocions, i només et dones per vençuda quan em veus realment abatuda.

Ho intento, et juro que intento fugir de tu, evitar-te, no caure en les teves mans, però... m’és inútil, probablement sóc un peó massa fàcil. Temo que algun dia m’acostumi a tu, a sentir-me realment buida, a viure en la més profunda soledat...

Lo prometo, mañana te olvido.

Lo prometo, mañana te olvido y te dejo oponerte a mi decisión, te dejo hacer todo lo que quieras para intentar convencerme, te dejo hacerme mil promesas aunque después no las cumplas.

Te dejo coger de mi mano y detenerme, te dejo que te pongas frente a mi y me digas que me necesitas, que me quieres. Te dejo prohibirme que me vaya, te dejo que me abraces, te dejo que me beses... Pero, no me dejes ir... aunque diga que es lo mejor, no me hagas caso.
Retenme junto a ti, convénceme de que estoy equivocada...